lunes, 25 de mayo de 2009

Segunda prueba nuclear subterránea de la República Popular Democrática de Corea

Las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU no importan en absoluto a la RPD de Corea, que considera a dicho estamento una excusa de las superpotencias.
Alejandro Cao de Benós de Les y Pérez | Comité de Relaciones Culturales con el Extranjero de la RPDC
La República Popular Democrática de Corea tiene derecho soberano al desarrollo de su defensa.

El doble rasero de los EE.UU. es evidente en toda su política internacional. Mientras ese país almacena miles de ojivas nucleares, realizando pruebas dentro y fuera de su territorio, y siendo la única nación que las ha usado contra otros pueblos, acusa a la RPD de Corea de ‘provocadora’ y ‘peligrosa’ nación que actúa contra la opinión pública internacional.

Otras potencias nucleares como Francia o Israel realizan ensayos de mucha más magnitud y de forma regular sin recibir ningún tipo de condena.

El problema es que esa ‘opinión pública internacional’ es una metáfora que en realidad se refiere a la propaganda imperialista e unilateral de la Casa Blanca, que se cree con la potestad de representar la voz de todos los pueblos y con el derecho de imponer su cultura y economía al resto de naciones.

Las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU no importan en absoluto a la RPD de Corea, que considera a dicho estamento una excusa de las superpotencias para justificar sus propios planes político-estratégicos (como la invasión de Irak o la propia Guerra de Corea).

Como consecuencia del comunicado del Consejo de Seguridad de 13 de abril de 2009, en que se condenaba el lanzamiento del satélite artificial civil Kwanmyongsong-2, nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores declaró nulas las conversaciones a seis bandas, puesto que es absurdo proseguir en conversaciones de paz y acercamiento con los EE.UU. mientras estos siguen imponiendo sanciones y violando el derecho básico de nuestra República.

Los EE.UU. deben saber que la RPD de Corea jamás se someterá a un proceso de sumisión. EE.UU. debe aprender a respetar y tratar como un igual a nuestro Gobierno.

La RPD de Corea desea la paz, pero no se arrodillará ante EE.UU. para conseguirla.

El Ejército y pueblo del país están listos tanto para la paz como para la guerra.

Las sanciones de los EE.UU. son tan antiguas como la creación de la RPD de Corea. Nuestro país ha vivido bajo sanciones continuas y puede seguir viviendo con ellas.

La Guerra de Corea entre EE.UU. y la RPD de Corea se detuvo tras la firma del armisticio del 27 de Julio de 1953. Esto representa que las dos naciones se encuentran, todavía, técnicamente en Guerra. El Gobierno de la RPD de Corea lleva muchos años intentando substituir el acuerdo de armisticio por un tratado de paz definitivo, pero el Gobierno Norteamericano se ha negado hasta ahora. Esto sólo puede obedecer a que Washington se reserva el derecho de reanudar la invasión contra el Norte de Corea, por lo que cualquier campaña propagandística de la administración Obama será completamente ignorada si no está fundamentada en hechos reales de aproximación.

Como se ha señalado regularmente a través de las agencias de noticias oficiales, el desarrollo nuclear de la RPD de Corea es puramente defensivo/disuasivo, y ha demostrado ser la única salvaguarda del país frente a la agresión imperialista (recordemos como el ex-Presidente George Bush pasó de una postura bélica a una política de acercamiento en sus últimos año de mandato tras la RPDC declararse estado nuclear).

Los EE.UU. son los primeros interesados en que la RPD de Corea no disponga de tecnología nuclear, ya que temen que este material pudiera venderse a otros países u organizaciones.

La RPD de Corea es una nación mucho más estable e unida que los EE.UU., por eso no existen actos terroristas o posibilidades de filtración científica, y es nuestra política invariable el rechazo del terrorismo y no facilitar tecnología nuclear a terceros.

La RPD de Corea recuerda que son los EE.UU. son los primeros productores y exportadores de armamento en el mundo, que han financiado decenas de guerrillas e invasiones ilegales y que tienen literalmente ocupada Corea del Sur desde el 1953 con sus bases militares, desplegando más de 30.000 soldados, submarinos, bombarderos y navíos con misiles nucleares.

Son los EE.UU. los únicos que amenazan la paz en la península Coreana, aun así intentan criminalizar a la RPDC para evadir su responsabilidad.

Mientras EE.UU. continúe su política exterior de arrogancia y presión, la RPD de Corea continuará su propio camino, realizando tantas pruebas defensivas de misiles y nucleares como crea pertinentes.


Alejandro Cao de Benós de Les y Pérez

Delegado Especial

Comité de Relaciones Culturales con el Extranjero

Gobierno de la RPD de Corea

1 comentario:

Manesito González de Gor Casares dijo...

Por favor, echadle un vistazo a mi blog:
http://manumanesito.blogspot.com