martes, 17 de junio de 2008
sábado, 14 de junio de 2008
El Maestro Lenin habla sobre los "rebeldes" y sus ideologías.
El pequeñoburgués "enfurecido" por los horrores del capitalismo es un fenómeno social propio, como el anarquismo, de todos los países capitalistas. La inconstancia de estas veleidades revolucionarias, su esterilidad, su facilidad de cambiarse rápidamente en sumisión, en apatía, en imaginaciones fantásticas, hasta en un entusiasmo "furioso", por tal o cual tendencia burguesa "de moda", son universalmente conocidas.
Extraído de La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo de Lenin.
viernes, 13 de junio de 2008
miércoles, 11 de junio de 2008
El tío Ho nos dice que debemos hacer y que no debemos hacer
Seis acciones que "no deben hacerse"
1. No hacer nada que pueda perjudicar los huertos, terrenos y cultivos de la población; no ensuciar ni dañar sus casas y sus muebles.
2. No insistir demasiado en comprar o pedir lo que la gente no quiere vender ni prestar.
3. No llevar aves vivas a las casa de nuestros compatriotas montañeses. *
4. No faltar nunca a nuestra palabra.
5. No atentar contra las creencias o costumbres populares, no acostarse ante el altar de los antepasados, no poner los pies sobre el hogar, no tocar música en la casa, etc.
6. No hacer ni decir nada que pueda hacer creer a los habitantes que les despreciamos.
Seis acciones que "deben hacerse"
1. Ayudar efectivamente a la población en sus trabajos cotidianos (cosecha, recolección de leña, transporte de agua, reparaciones...)
2. De acuerdo con sus posibilidades, realizar compras para la gente que habita lejos del mercado (comprarles cuchillos, sal, agujas, hilo, plumas, papel...)
3. En las horas de ocio, contar anécdotas alegres, simples y útiles para la resistencia sin traicionar los secretos de la defensa nacional.
4. Enseñar el alfabeto y las nociones de higiene más simples.
5. Estudiar las costumbres regionales para comprenderlas bien, en primer lugar para ganar la simpatía de los habitantes, luego para explicarles poco a poco por qué es conveniente ser menos supersticiosos.
6. Hacerle sentir a la población que somos serios, trabajadores, disciplinados.
y que "no deben hacerse"